1080p es una buena opción general para muchas pantallas modernas. Elige 720p cuando el espacio o la conexión sean limitados, y reserva 2K o 4K para fuentes que realmente contengan ese detalle y usos que puedan aprovecharlo.
La resolución no es toda la calidad
La resolución indica el número de píxeles, pero no describe el bitrate, la eficiencia del códec, los fotogramas por segundo, el color ni la grabación original. Un 1080p bien codificado puede verse mejor que un 4K excesivamente comprimido.
Ampliar una fuente 720p a un marco 4K crea más píxeles, pero no recupera detalle. Una herramienta fiable debe mostrar el límite real de la fuente.
Qué resolución encaja con cada uso
- 480p: archivos pequeños y conexiones lentas.
- 720p: móviles, pantallas pequeñas y ahorro de espacio.
- 1080p: portátiles, monitores, presentaciones y muchos televisores.
- 1440p / 2K: monitores grandes y edición con recortes.
- 2160p / 4K: pantallas grandes, archivo autorizado y edición exigente, con mayor coste de almacenamiento.
También importan los fotogramas y el bitrate
El movimiento rápido necesita suficientes datos. Un video deportivo a 60 fps puede requerir más bitrate que una entrevista a 24 fps con la misma resolución. La compresión excesiva crea bloques y movimiento borroso.
Empieza con 1080p cuando exista. Baja a 720p para archivos pequeños o conexiones limitadas. Sube a 2K o 4K solo cuando la fuente sea genuina y tengas un motivo claro.
Sin promesas artificiales
El flujo previsto de Pullvio mostrará únicamente las calidades disponibles en una fuente permitida. No prometeremos resoluciones para una plataforma hasta probar el proceso completo.